Ficha rápida · Tiempo orientativo: 20 min más el tiempo de descongelar · Dificultad: Baja
Materiales: Toallas, paños, cuenco y agua tibia (no hirviendo)
Seguridad: Desenchufa antes de descongelar. No uses objetos punzantes ni secadores cerca del agua, y no raspes el evaporador.
La escarcha excesiva y los charcos son síntomas de que entra aire húmedo, o de que el agua de deshielo no sale bien.
1. Mira la goma de la puerta
Cierra la puerta sobre un papel: si sale sin resistencia, la goma no sella. Busca grietas, zonas deformadas o suciedad. A menudo basta limpiarla con agua tibia y secarla bien.
2. Si está rota
Hay recambios por marca y modelo (busca el código en la etiqueta interior). Sustituirla suele ser una tarea sencilla en muchos modelos, pero consulta las instrucciones del fabricante.
3. Puerta mal cerrada
Comprueba que no la bloquea un envase, que el aparato está nivelado y que las bisagras no están flojas.
4. Descongelar
Desenchufa, vacía, deja la puerta abierta con toallas en el suelo y deja que se funda por sí solo. Seca bien antes de volver a encender.
5. Desagüe de deshielo
En muchos modelos hay un pequeño orificio en el fondo del compartimento. Si está obstruido, el agua se acumula y puede congelarse. Límpialo con un bastoncillo y agua tibia.
6. Hábitos que ayudan
No introduzcas comida caliente, abre la puerta lo imprescindible y deja espacio entre los alimentos para que circule el aire.
7. Cuándo avisar a un técnico
Si el hielo vuelve rápidamente tras descongelar, si no enfría, si hace ruidos fuertes o si salta el diferencial. Puede ser el sistema de deshielo, el termostato o el compresor.