Ficha rápida · Tiempo orientativo: 15 min de preparación · Dificultad: Baja
Materiales: Fotos del problema, marca y modelo
Seguridad: No aceptes trabajos de gas o electricidad de quien no pueda acreditar su habilitación cuando la ley la exige.
Un buen presupuesto evita sorpresas. Estas pautas sirven para reparaciones en casa y para aparatos domésticos.
1. Prepara la información
Fotos del problema, marca y modelo del aparato, desde cuándo falla y qué has probado. Cuanto más claro, más ajustado el precio.
2. Pídelo por escrito
El Real Decreto 58/1988, sobre la reparación de aparatos de uso doméstico (texto consolidado en el BOE), reconoce el derecho a un presupuesto previo escrito. Debe indicar, entre otras cosas, los datos del taller y del usuario, el aparato, el diagnóstico, los importes, la fecha prevista de entrega y el plazo de validez, que según ese texto es de al menos 30 días.
3. Cuánto puede costar el presupuesto
Según esa norma, solo se paga el presupuesto si lo pides y no lo aceptas, y con un tope de tiempo de mano de obra que depende del tipo de aparato.
4. Qué debe separar
- Piezas y mano de obra (horas o tarifa).
- Desplazamiento, si lo cobran.
- IVA incluido o no.
- Plazo y fecha prevista.
5. Compara con cabeza
No mires solo el total: compara qué incluye, si hay garantía, plazos y si las piezas son nuevas. Un precio muy bajo sin detalles puede acabar costando más.
6. Garantía y factura
Según el mismo texto, la reparación tiene una garantía mínima de tres meses y la factura debe detallar operaciones, piezas, tiempo y importes, y coincidir con el presupuesto aceptado.
7. Averías ocultas
Si aparece algo nuevo durante la reparación, el taller debe avisarte antes de continuar si cambia el coste.
8. Si hay un problema
Guarda el presupuesto, la factura y las fotos. Puedes acudir a la oficina de consumo de tu ayuntamiento o a la Agència Catalana del Consum.
Fuente: BOE, Real Decreto 58/1988. El BOE advierte que el texto consolidado es informativo: comprueba siempre la versión vigente.